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Hambre: 3 consejos para destruir la tentación

¿Quieres estar tan definido como Cristiano? (Es lo típico, ¿no?) Pues tengo malas noticias para ti. Te va a tocar pasar hambre. No hay ni vitaminas, ni pastillas, ni pócimas secretas que te ayuden a perder la grasa, por eso, si realmente estás dispuesto, te va a tocar sufrir. Pero levanta el ánimo.

“Nada bueno se consigue sin pelear”

El hambre es el mecanismo que tiene el cuerpo para intentar no perder las reservas de energía almacenadas como grasa. Porque el cuerpo no es consciente de dónde vive, y sabe que con grasa almacenada va a ser más fácil sobrevivir en un ambiente hostil.

Pero no te preocupes, aquí tienes las claves para superar el hambre y no caer en esa jodida tentación.

Bebe agua o infusiones y sentirás menos hambre

Bebiendo agua o infusiones (como un té, por ejemplo) cuando te entre el gusanillo, asó tendrás mayor sensación de saciedad y la sensación de vacío desaparecerá durante algún tiempo. Es importante, porque es un tema fisiológico, aunque no llenes el estómago con comida, conseguirás vencer la ansiedad por comer.

¡Aguanta! todo este sufrimiento merecerá la pena.

Recuerda por qué lo haces

Siempre hay un motivo de peso para ponerse en forma. No importa si lo que buscas es competir. No importa si, por el contrario, buscas simplemente verte mejor o sentirte mejor contigo mismo. Recuérdate por qué lo haces cada vez que te entren las ganas de atizarte unos donuts. Recuérdatelo y tendrás media batalla ganada.

La mente a veces nos juega malas pasadas. Simplemente tienes que saber que los momentos de debilidad van a llegar, seas quien seas. Porque estos momentos de debilidad llegan a todo el mundo. Tú decides si eres uno de los que los superan o uno de los que se vienen a bajo.

De hecho, en algún ataque de hambruna te preguntarás ¿qué estoy haciendo? o te dirás esto no me lleva a ninguna parte. Pasa muy a menudo y cuidado, porque ante estas preguntas, uno suele pensar que está perdiendo el tiempo y se cae en la tentación.

Para superar estas trampas del cerebro, recuérdatelo constantemente. No importa si es una frase en la pared que puedas ver al despertarte, o una foto del cuerpo al que te gustaría parecerte en la nevera. Pero recuérdatelo.

Porque no lo olvides. TODO ESTE SUFRIMIENTO MERECERÁ LA PENA.

Échale un par

Sí, échale un par. Si es que no te va a quedar otra. Así que échale un par, déjate la piel, rómpete los cuernos, porque pase lo que pase lo vas a conseguir. No valen las quejas, ni los lloros. Va a tocar esforzarse también fuera del gimnasio.

Y no pasa nada.

Nada merece más la pena que conseguir lo que se persigue.

Y permíteme recordártelo una vez más.

Todo este sufrimiento merecerá la pena.

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